¿Cuál es la diferencia entre un TAC y una Resonancia?

El TAC y la Resonancia Magnética son dos exámenes similares que están fundamentados en la imagen, pero ambos presentan importantes diferencias.

La Tomografía Axial Computarizada (TAC) y la Resonancia Magnética (RM o RMN) son dos pruebas diagnósticas que se fundamentan en la imagen. Dado que permiten examinar y detectar enfermedades de forma no invasiva, se han convertido en exámenes imprescindibles para confirmar o descartar, en caso de sospecha de que el paciente sufra alguna patología.

Ambos estudios se realizan con el paciente acostado sobre un túnel en forma de cilindro en el que debe permanecer un tiempo estimado que puede llegar a una hora, todo depende del tipo de prueba.

Diferencias

1. En un TAC, las imágenes se obtienen por medio de rayos X.

En la Resonancia Magnética, se usan ondas de radio e imanes para obtener los cortes.

2. En el TAC, el escáner tiene forma de dona. El paciente se coloca en la camilla y este se mueve a lo largo de ella para tomar las imágenes necesarias. Es menos ruidoso que los aparatos de resonancias magnéticas, y como el paciente no está encerrado, no causa claustrofobia.

Por su parte, la Resonancia Magnética es muy similar. El paciente se recuesta en una camilla tras haberle inyectado el líquido de contraste que ayudará a obtener imágenes más definidas (si fuese necesario). Más adelante, se introduce al paciente en una especie de túnel y se procede a tomar las imágenes.

3. Mientras un TAC sirve para diagnosticar tumores, lesiones internas como hemorragias, fracturas o traumatismos internos, padecimientos relacionados con la médula espinal e infecciones profundas, entre otros.

Una Resonancia Magnética puede ayudar con el diagnóstico de anomalías en los vasos sanguíneos, tumores benignos o malignos, cáncer, males congénitos de algún órgano, alteraciones en tejidos internos, etc.